Cloud Computing
Iñaki Mingo

Iñaki Mingo

Consultor

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Artículo

11 min de lectura

26 de marzo de 2025

Cloud computing: tipos, beneficios y claves para elegir la mejor solución

El cloud computing ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad estratégica para las empresas que buscan mantenerse competitivas. Si estás explorando cómo implementar esta tecnología en tu organización, necesitas comprender sus fundamentos, modalidades y beneficios antes de dar el paso.

Definición y conceptos básicos de cloud computing

Cuando hablamos de cloud computing o computación en la nube, nos referimos a una tecnología que permite acceder a servicios informáticos a través de internet, en lugar de tenerlos alojados en servidores locales. Es decir, toda la información, datos, procesos y aplicaciones se alojan en la nube, permitiendo su acceso desde cualquier lugar y dispositivo con conexión a internet.

Este modelo de prestación de servicios informáticos ha transformado radicalmente el panorama tecnológico empresarial. En lugar de mantener costosas infraestructuras físicas, las empresas pueden ahora utilizar recursos informáticos como servicio, pagando únicamente por lo que realmente necesitan y utilizan.

El cloud computing abarca diferentes modalidades y niveles de servicio, desde el almacenamiento básico de información hasta complejas plataformas de desarrollo y despliegue de aplicaciones. Dentro del universo cloud, hacemos una clasificación según dos criterios:

  • Según según el nivel de propiedad: Nube pública, nube privada, nube híbrida y multicloud.
  • Según según el nivel en el que operan: Infrastructure as a Service (IaaS), Platform as a Service (PaaS), Software as a Service (SaaS).

Pero antes de adentrarnos en cada uno de ellos, veamos con más detalle las características fundamentales del cloud computing.

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Características esenciales del cloud computing

Existen cinco características fundamentales que distinguen al cloud computing de otros modelos de prestación de servicios, te los explicamos a continuación.

  1. Autoservicio bajo demanda: los usuarios pueden aprovisionar recursos informáticos según sus necesidades, sin requerir interacción humana con el proveedor de servicios. Esto proporciona una flexibilidad sin precedentes para ajustar rápidamente los recursos a las necesidades cambiantes del negocio.
  2. Amplio acceso a la red: los servicios están disponibles a través de la red y son accesibles mediante mecanismos estándar que promueven el uso desde plataformas heterogéneas (móviles, tablets, portátiles, workstations). Esta característica facilita la movilidad y el trabajo remoto de los equipos empresariales.
  3. Agrupación de recursos: los recursos informáticos del proveedor se agrupan para servir a múltiples consumidores utilizando un modelo multi-inquilino, con diferentes recursos físicos y virtuales asignados dinámicamente según la demanda. Esto permite una optimización máxima de los recursos disponibles.
  4. Elasticidad rápida: las capacidades pueden aprovisionarse y liberarse elásticamente, en algunos casos automáticamente, para escalar rápidamente según las necesidades. Esta escalabilidad inmediata elimina la necesidad de sobreaprovisionamiento para cubrir picos de demanda.
  5. Servicio medido: los sistemas cloud controlan y optimizan automáticamente el uso de recursos mediante capacidades de medición. El uso de recursos puede ser monitorizado, controlado y reportado, proporcionando transparencia tanto para el proveedor como para el consumidor del servicio utilizado.

Tipos de cloud computing según el nivel de propiedad

Como avanzábamos, podemos hacer una diferenciación entre el propietario de dicha cloud y su infraestructura en cuanto a servidores, almacenamiento, etc.

Nube pública

Cuando hablamos de nube pública nos referimos a un servicio en el que el usuario final no tiene nada que ver. En este sentido, se trata de compartir servidores y otros recursos con otros clientes del proveedor de soluciones cloud, lo que evidentemente abarata los costes para la organización.

Nube privada

En contraposición a la nube pública nos encontramos con la nube privada, cuyos entornos de IT están dedicados a una única organización o grupo empresarial. Los beneficios de este tipo de soluciones residen en un aumento considerable de la seguridad, el mantenimiento y la actualización del servicio, por lo que es la opción perfecta cuando se tratan datos sensibles y estrictamente confidenciales. Dentro de la nube privada podemos identificar dos subtipos:

  • Nube exclusiva: Por un lado, la nube exclusiva está dedicada a un solo cliente con accesos completamente aislados. Se trata de ir un paso más allá en la seguridad, la integridad y la confidencialidad de los datos, aunque, lógicamente, el coste operativo de este servicio es mucho mayor.
  • Nube privada gestionada: La nube privada gestionada, en cambio, es una solución cloud en la que la empresa delega las responsabilidades de implementación, configuración y administración del servicio en el proveedor. Ahora bien, en este caso se garantiza también la exclusividad de la nube, obviando simplemente la gestión de la misma desde la organización.
Nube híbrida

Finalmente, la nube híbrida combina las dos opciones anteriores, convirtiéndose así en la alternativa más flexible, y por tanto recurrente, para la mayoría de organizaciones. Se trata de escalar la nube privada a la nube pública sin autorizar al proveedor el acceso a la totalidad de los datos; es decir, son soluciones cloud públicas gestionadas de manera privada.

Multicloud

Aquí hablamos de un servicio de cloud computing que incluye al menos dos nubes. Todas las nubes híbridas serán multicloud, al contar con una nube privada y una nube pública, pero no todas las multi cloud tienen que ser híbridas. Las multicloud suelen crearse para aumentar la seguridad, por un lado para reforzar dicha seguridad con los datos sensibles o como "recovery", para evitar cualquier tipo de desastre y contar con una "copia de seguridad".

Tipos de cloud computing según el nivel en el que operan

Cuando hablamos de los niveles en los que operan, nos referimos al tipo de servicio que ofrece dicha cloud. Aquí tendremos tres capas de profundidad que irían desde Infraestructura como Servicio (IaaS), pasando por Plataforma como Servicio (PaaS) y, en último lugar, Software como servicio (SaaS).

Software como servicio (SaaS)

Cuando hablamos de Software como Servicio (SaaS) estaremos ante cualquier herramienta, software o aplicación que el usuario utiliza de manera online, alojada en la nube, de la cual desconocemos cómo está creada. Los SaaS se tratan de herramientas que el mantenimiento de la misma, así como su infraestructura, depende del proveedor del sistema, por lo que no deberíamos usarlas para alojar información sensible. Un buen ejemplo de esto serían los proveedores de correo electrónico gratuito como Gmail o Hotmail.

Plataforma como servicio (PaaS)

En una capa de profundidad mayor nos encontramos las Plataformas como Servicio (PaaS). Este modelo intermedio nos permite desplegar nuestras propias aplicaciones o desarrollos sin tener que preocuparnos por los recursos de almacenamiento o infraestructura, ya que correrán por cuenta del proveedor del servicio contratado. De esta manera, podremos crear aplicaciones personalizadas y adaptadas a nuestras necesidades, con la seguridad que el proyecto requiera, pero sin realizar labores de hardware.

Infraestructura como servicio (IaaS)

En última instancia, nos encontramos la infraestructura como Servicio o IaaS. Aquí tendremos control total, no solo de la plataforma y software, sino también del hardware o infraestructura que usemos. La empresa será la responsable de configurar las máquinas, su capacidad, procesadores etc. De esta forma podremos personalizar al máximo lo que nuestra organización necesite, incluso en entornos críticos. Pero también esto requerirá de un equipo humano más grande y cualificado para llevarlo a cabo, debido a su complejidad. Un buen ejemplo de esto es la cloud computing de Amazon, AWS (Amazon Web Services), del cual somos partners, con el que podremos alojar prácticamente cualquier tipo de proyecto.

Beneficios del cloud computing

La adopción del cloud computing ofrece numerosas ventajas para las organizaciones modernas, permitiéndoles aumentar su eficiencia, reducir costes y mejorar su capacidad de adaptación al mercado. Estos beneficios se han vuelto cada vez más evidentes en el contexto empresarial actual, donde la agilidad y la innovación son factores clave de competitividad.

Reducción de costes operativos

El cloud computing permite a las empresas eliminar importantes inversiones iniciales en hardware y reducir significativamente sus costes operativos. Al trasladar la infraestructura al cloud, las organizaciones:

  • Evitan la adquisición de servidores, sistemas de almacenamiento y otros equipos físicos costosos.
  • Reducen gastos en energía eléctrica, refrigeración y espacio físico para centros de datos.
  • Minimizan los costes de mantenimiento y actualizaciones, ya que estas tareas corren a cargo del proveedor.
  • Optimizan el gasto en TI mediante modelos de pago por uso, ajustando los costes a las necesidades reales del negocio.
Escalabilidad y flexibilidad

Una de las ventajas más destacadas del cloud computing es la capacidad de escalar recursos de forma inmediata según las necesidades del negocio:

  • Las empresas pueden aumentar o reducir su capacidad computacional en cuestión de minutos, sin necesidad de planificar complejos proyectos de ampliación.
  • Es posible adaptar los recursos a picos estacionales o puntuales de demanda, evitando cuellos de botella por falta de capacidad.
  • El modelo elástico permite experimentar y lanzar nuevos servicios con mayor agilidad y menor riesgo financiero.
  • La flexibilidad del cloud facilita la innovación y el rápido despliegue de nuevas aplicaciones y servicios.
Accesibilidad y colaboración

El cloud computing ha transformado radicalmente la forma en que los equipos de trabajo acceden a los recursos y colaboran entre sí:

  • Los usuarios pueden acceder a aplicaciones y datos desde cualquier ubicación con conexión a internet, facilitando el trabajo remoto.
  • Las herramientas colaborativas basadas en la nube permiten que múltiples personas trabajen simultáneamente en los mismos documentos y proyectos.
  • La información centralizada y siempre actualizada elimina problemas de versiones y facilita la toma de decisiones informada.
  • La accesibilidad permanente a los servicios garantiza la continuidad de las operaciones empresariales incluso ante incidencias locales.

Desafíos en la adopción del cloud computing

Aunque el cloud computing ofrece importantes ventajas, su implementación también presenta desafíos que las organizaciones deben abordar adecuadamente para maximizar su valor.

Seguridad y privacidad de los datos

La protección de la información es una preocupación primordial en entornos cloud:

  • Las empresas deben implementar mecanismos robustos para proteger datos sensibles, como cifrado avanzado y controles de acceso estrictos.
  • Es fundamental establecer políticas claras de gestión de identidades y permisos para evitar accesos no autorizados.
  • La selección de proveedores debe considerar sus medidas de seguridad, certificaciones y capacidad para cumplir con los requisitos de protección específicos.
  • Se requieren estrategias efectivas de respaldo y recuperación de datos adaptadas a las características del entorno cloud.
Cumplimiento normativo

El marco regulatorio impone requisitos específicos que pueden complicar la migración al cloud:

  • Las organizaciones deben asegurar que sus implementaciones cloud cumplen con normativas como el RGPD en Europa.
  • Sectores como el financiero, sanitario o gubernamental están sujetos a regulaciones adicionales que pueden limitar el uso de servicios cloud estándar.
  • La ubicación geográfica de los datos puede ser un factor crítico desde el punto de vista legal, requiriendo que se almacenen en territorios específicos.
  • Es necesario mantener registros adecuados y capacidades de auditoría para demostrar cumplimiento ante las autoridades competentes.
Gestión de entornos multicloud

La adopción de estrategias multicloud introduce complejidades adicionales:

  • Garantizar la interoperabilidad entre diferentes servicios cloud requiere planificación cuidadosa y recursos especializados.
  • Es necesario implementar políticas y procedimientos consistentes para gestionar entornos heterogéneos.
  • Las organizaciones necesitan herramientas que proporcionen visibilidad unificada sobre todos sus recursos cloud.
  • La distribución óptima de cargas de trabajo entre distintas plataformas exige un análisis detallado de requisitos y capacidades.

¿Cómo saber qué tipo de cloud computing utilizar?

A menudo nuestros clientes tienen dudas sobre qué tipo de cloud implementar: pública, privada, híbrida o multicloud.

La nube pública es ideal para cargas de trabajo variables y aplicaciones que requieren escalabilidad rápida y eficiencia económica. Por su parte, la nube privada es recomendada cuando se manejan datos altamente sensibles o cargas de trabajo con patrones estables que necesitan mayor control y personalización.

La nube híbrida es una opción flexible que combina lo mejor de ambos mundos, permitiendo trasladar fácilmente cargas de trabajo entre entornos según la necesidad.

Por último, la estrategia multicloud evita la dependencia de un único proveedor y optimiza recursos utilizando diversos servicios en la nube simultáneamente. La elección final dependerá del uso específico, necesidades de seguridad y objetivos estratégicos de tu organización.

¿Qué tipo de nube es la más segura?

Históricamente se ha considerado a la nube privada como la opción más segura debido al control exclusivo sobre la infraestructura. Sin embargo, hoy en día, la seguridad en la nube no está necesariamente determinada por el tipo de nube utilizada, sino por las medidas y estándares que aplique el proveedor.

Plataformas como Google Cloud Platform (GCP) han alcanzado estándares de seguridad altísimos, ofreciendo a sus clientes exactamente las mismas soluciones de seguridad avanzadas que aplican en su propia infraestructura. Google Cloud cumple con rigurosas normativas internacionales como la ISO/IEC 27017, lo cual garantiza altos niveles de protección para sus usuarios.

En definitiva, la seguridad dependerá tanto del proveedor elegido como de las políticas internas que implemente la propia empresa.

Conclusiones sobre cloud computing

El cloud computing se ha consolidado como una tecnología esencial para la transformación digital de las empresas. Ya no se trata de una tendencia emergente, sino de un modelo maduro que ofrece beneficios comprobados en términos de eficiencia, flexibilidad y reducción de costes.

Las organizaciones modernas necesitan adoptar estrategias cloud bien definidas que se alineen con sus objetivos de negocio específicos. La elección entre nubes públicas, privadas o híbridas dependerá de factores como el tipo de información que se maneja, los requisitos de seguridad, las necesidades de escalabilidad y los recursos técnicos disponibles.

Los proveedores de servicios cloud continúan innovando y ampliando sus ofertas, proporcionando soluciones cada vez más sofisticadas que permiten a las empresas aprovechar tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, el machine learning y el Internet de las Cosas sin necesidad de realizar grandes inversiones en infraestructura.

En definitiva, el cloud computing ha transformado fundamentalmente la forma en que las organizaciones gestionan sus recursos tecnológicos, permitiéndoles centrarse en sus competencias principales mientras aprovechan la potencia y flexibilidad que ofrece la nube.

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Miguel

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Miguel

Director de Tecnología Cloud